El pasado viernes por la tarde acompañaba a mi mujer a comprarse un vestido, y entramos en una de las tiendas especializadas y de gran nombre en la Región por su historia, cuando vistos distintos vestidos eligió uno para probárselo, las 20,30 horas, la señorita que le atendió cogió el vestido y nos dijo, YA HEMOS CERRADO, VUELVA USTED MAÑANA.
Evidentemente al salir de allí fuimos a otro local y encontró lo que buscaba y lo compró.
NO SOLO PERDIO LA VENTA Y UN POSIBLE CLIENTE, SINO QUE DEMOSTRÓ LA MAYOR INCOMPETENCIA Y FALTA DE SENSIBILIDAD Y COMPROMISO CON SU EMPRESA Y SINGULARMENTE CON EL CLIENTE.
Es inaudito echar a un CLIENTE que está dentro del local, porque ha llegado la hora de cierre. EL MARKETIN AL REVES, O LA INCOMPETENCIA PROFESIONAL

Dibujo Jesús de Covadonga Martínez.