Región de Murcia dos: Cartagena y Murcia. La provincia de Cartagena es una realidad histórica que deberíamos recuperar

La población de la Región cuenta con una población que supera el millón y medio de habitantes, lo que representa el 3,21% del total de la población de España y el 2,60% del PIB (desde 2007), superando a la de las regiones uniprovinciales, así como a Extremadura, y Aragón que aunque aporta el 2,80% al total nacional de la población, su aportación al total del PIB nacional con el 3,15% superior al de la Región de Murcia. La Región se encuentra entre el 80/85% de la media nacional en cualquiera de los ratios socioeconómicos.

 La provincia de Cartagena es una realidad histórica que hay que recuperar, dada su fundamental importancia para el desarrollo social y económico de la Región. Pero es que además de su fortaleza industrial y estratégica cuenta con una población en su área, entorno a los 350.000 habitantes superando en población a dieciséis de las provincias españolas.

Una realidad histórica y presente que precisa recuperarse, para ello es necesario afrontar su consecución a través del dialogo y el acuerdo. Una negociación que debe profundizar en la real situación de la Región y analizar sus Debilidades que en su mayoría se conformaran como Oportunidades, si derribamos juntos las murallas que siguen frenando su desarrollo, y transformarlas en fortalezas aprovechando las ventajas comparativas con que cuenta, entre ellas su estratégica situación portuaria en la fachada mediterránea, su capacidad energética, y su posición en el Arco Mediterráneo, una de las áreas de mayor potencialidad de desarrollo de la Unión Europea.

Desde la logística a la industria y singularmente en el desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, así como en el turismo, cultural, religioso, congresual, de golf, deportes náuticos y de sol y playa, pero para que los inversores apuesten por la Región, se precisan certezas, y para ello se precisa conocer la programación para la realización de las infraestructuras de comunicaciones: ferroviarias, portuarias y viarias que siguen pendientes.

 El 25 de septiembre de 1799 se promulgaba el Real Decreto de la creación de las provincias marítimas: Cartagena, Alicante, Oviedo, Santander, Cádiz y Málaga, y todas ellas continuaron como provincias en la división de Javier de Burgos en 1.833, excepto Cartagena que dejaba de ser provincia, aunque mantenía los antiguos reinos o regiones, así la región de Murcia contaba de dos provincias Albacete y Murcia. En 1927, casi cien años después, se creaba la provincia de Las Palmas y se conformaban las 50 provincias actuales.

Han pasado casi doscientos años desde que en 1.833 Javier de Burgos realizara la división territorial excluyendo a Cartagena. Cartagena como provincia superaría en población a provincias como Salamanca, Lugo, Álava, La Rioja, Orense, Guadalajara, Huesca, Cuenca, Zamora, Ávila, Segovia, Teruel y Soria. La recuperación de Cartagena como provincia es absolutamente necesaria y conllevaría restaurar su realidad histórica, y que la Región vuelva a ser una Región biprovincial como lo ha sido durante siglos.

El 9 de junio se cumplían 40 años de la Autonomía regional, una etapa muy importante de nuestra historia y de base de nuestro desarrollo social y económico y de permanente compromiso con el futuro.

El  Estatuto reafirmaba nuestra realidad territorial dado que Albacete se incorporaba a Castilla la Mancha.

Manuel Barcala en su libro Aurariola, recoge que este territorio en el siglo VII con el reino de Tudmir comprendía: el sur de Alicante, el sudeste de Albacete, el norte de Almería y Murcia, un espacio socioeconómico que el tercer plan de desarrollo recogía como el Sureste.

Cuando en aquellos años pedíamos el voto para el Estatuto de Autonomía, lo hacíamos plenamente convencidos de que a partir de su aprobación las decisiones sobre las actuaciones a realizar en la Región de Murcia se tomarían aquí y no en Madrid. Consigamos juntos que esto se haga realidad, así como la creación de la provincia de Cartagena y recuperemos nuestra historia.

La necesidad de un gran Acuerdo regional es patente, dada la preocupante evolución de la economía regional y los tiempos que se anticipan, un acuerdo que debería impulsar, con la mayor urgencia, el Presidente del Gobierno de la Región, y negociar con los Partidos Políticos, los Empresarios y los Sindicatos, acordando un Plan que determine objetivos y plazos, y que con un compromiso cierto de que gobierne quien gobierne, se hará realidad su implementación, así como para alcanzar los acuerdos necesarios con el Gobierno de España para la programación y realización de las infraestructuras que siguen pendientes y condicionando su desarrollo, para que se recupere la confianza y en consecuencia el aprovechamiento de todas sus potencialidades y situarse en el horizonte del 2030 entorno a la media nacional en Renta y PIB por habitante.

Su consecución, como se recoge en el libro la Región de Murcia y su peso en el total nacional, supondría, que la Sociedad Civil ha dado un paso adelante y conseguido que se pase del enfrentamiento al dialogo, a la negociación y al acuerdo, vitales para cambiar la actual situación, lo contrario seria una gran decepción, por ello conocer la posición y el compromiso de cada Partido es fundamental para nuestro conocimiento y actuación,